La Fiscalía Especializada en Prevención del Delito de Ica emitió una urgente exhortación a la opinión pública tras detectar graves deficiencias de seguridad técnica y problemas de legalidad en la operación de los vehículos tubulares en las dunas de Huacachina.
Bajo el título «Tubulares en Ica: un peligro inminente», el Ministerio Público advirtió a la población sobre las múltiples irregularidades con las que operan estas unidades turísticas en el desierto, a través de una publicación en su cuenta oficial de Facebook.
La alerta informativa se emite luego de que, el martes 22, la Asociación de Tubulares Dunas Segura anunciara el reinicio de sus operaciones en las dunas de Huacachina tras reunirse con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur).
Sin embargo, el MTC descartó haber emitido alguna autorización de funcionamiento para estos vehículos, mientras que el Mincetur recordó que la seguridad turística es una prioridad del sector, por lo que desmintió «supuestos acuerdos» sobre requisitos técnicos y de seguridad.
Factores críticos de riesgo técnico
De acuerdo con el pronunciamiento fiscal, los tubulares presentan una serie de fallas críticas que ponen en riesgo la vida de los visitantes.
Informó que los tubulares son fabricación artesanal, armadas a partir de componentes usados y carecen por completo de controles de ingeniería que certifiquen su estabilidad o prevengan volcaduras.
Igualmente, que no tienen certificaciones, que no cuentan con planos, pruebas de impacto, vibración, resistencia o estabilidad, ni disponen de un certificado de conformidad acreditado ante el MTC.
Agregó que su operación riesgosa al circulan en zonas propensas al volcamiento, excediendo su capacidad y operando sin la venia del fabricante.
Alertó que opera en la ilegalidad y falta de seguros al carecer de los permisos correspondientes del Gobierno Regional de Ica y de otras instituciones para circular o utilizar zonas protegidas como parqueo, operando además sin pólizas de seguros vigentes.
La Fiscalía advirtió sobre el uso de recipientes inadecuados para el almacenamiento de combustible —un riesgo latente de explosión o incendio con turistas a bordo— y la utilización de piezas desgastadas en el ensamblaje.
Exhortación a las autoridades competentes
Ante el retorno de los tubulares a la informalidad en las dunas de Huacachina, la Fiscalía exigió la intervención inmediata de diversas entidades estatales mediante acciones concretas:
Exigió al Gobierno Regional de Ica y Ministerio de Cultura que cumplan con la protección de la zona intangible e iniciar acciones legales por el uso indebido de las dunas como estacionamiento y por la circulación de vehículos ilegales.
Solicitó a la Municipalidad Provincial de Ica la clausura definitiva de los talleres dedicados al armado de estas unidades y la gestión de un depósito adecuado para los vehículos que operan al margen de la ley.
Y a la Policía Nacional del Perú, demandó la ejecución de operativos continuos y el traslado al depósito de todos los tubulares que incumplan con la normativa vigente.
APETUR fija postura y demanda canales de diálogo
Ante la situación de los vehículos tubulares y las alertas de seguridad emitidas, la Asociación Peruana de Empresas Turísticas (APETUR) solicitó mediante un comunicado la apertura inmediata de mesas de diálogo técnicas con las entidades gubernamentales.
El gremio turístico enfatizó la necesidad urgente de evaluar normativas viables que equilibren la reactivación económica y la salvaguarda de los puestos de trabajo formales en la región, tras las restricciones impuestas a estas unidades de aventura.
Asimismo, el pronunciamiento recalcó que cualquier solución futura debe priorizar estrictamente la seguridad y la integridad de los turistas nacionales y extranjeros.

