La venerada efigie del Señor de Luren, patrón religioso de los iqueños, recorrerá durante 19 horas las diferentes calles y avenidas de Ica para derramar sus bendiciones sobre sus feligreses, en su primer recorrido procesional de octubre.
A las 7:00 horas del lunes 19 se realizó la solemne bajada del Señor de Luren, que posteriormente fue venerado por cientos de fieles iqueños y devotos procedentes de otras partes del país que llegaron para alcanzar su gracia.
A las 17:00 horas, la sagrada imagen salió en procesión cargado en hombros por cuadrillas de 52 personas que se turnan a lo largo del recorrido.
“Este año hemos querido adelantar dos horas la salida del Señor de Luren para llegar a hermanos de otros sectores de Ica, a todos aquellos que tienen la ilusión de ver a su patrón religioso transitar por sus hogares”, expresó monseñor Héctor Eduardo Vera Colona, obispo de Ica.
En su primer recorrido procesional de octubre, llevará sus bendiciones por primera vez a los feligreses de la avenida Siete, en el distrito de Parcona.
Durante la procesión, el Señor de Luren recibe el homenaje de instituciones públicas, empresas y familias; además, sus devotos elaboran coloridas alfombras en el pavimento de las calles y avenidas por donde transitará la venerada efigie.

El Señor de Luren retornará a su santuario el martes 20 al mediodía. Previamente se realizará una misa en el exterior del templo, presidida por el obispo de Ica.
Asimismo, decenas de sahumadoras se situaron frente al anda del Señor de Luren para aromatizar y purificar el paso de la sagrada imagen.
Los feligreses que acudan a la procesión del Señor de Luren tendrán la oportunidad de conocer cómo se inició esta festividad religiosa y de apreciar sus reliquias u ornamentos en el Centro de Interpretación y Museo Santuario del Señor de Luren.
El Museo Santuario del Señor de Luren se ubica al costado del templo y estará abierto al público hasta el 25 de octubre, de 17:00 a 21:30 horas, salvo el martes 20, cuyo horario será de 09:30 a 13:00 horas.
“En el lugar podrán apreciar la cruz original que se quemó el 23 de junio de 1918, un día luctuoso e histórico para Ica porque el Cristo de Luren se incendió y se quemó junto con su templo. De aquello nos ha quedado esta reliquia (la cruz). Nuestra imagen se restauró y volvió tres meses después, en octubre de 1918, hasta la fecha”, señaló José López Melgar, director del museo.

