Un grupo de 15 madres de familia del distrito de Parcona ha demostrado que los oficios no tienen género. Tras culminar un intensivo programa de capacitación, estas mujeres están listas para salir al mercado laboral y realizar instalaciones eléctricas domiciliarias, un rubro históricamente dominado por varones, abriendo así nuevas puertas hacia su independencia económica.
Ellas forman parte de los 22 usuarios en situación de vulnerabilidad que se graduaron satisfactoriamente del curso de Reparaciones Básicas de Instalaciones Eléctricas Domiciliarias.
Esta iniciativa fue posible gracias a una alianza estratégica entre el programa Juntos, del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), y el Servicio Nacional de Capacitación para la Industria de la Construcción (Sencico), bajo el inspirador proyecto “Mujeres en Acción”.
Capacitación de alto nivel para el autoempleo
A lo largo de 10 sesiones teórico-prácticas intensivas, los participantes fueron instruidos por un especialista en áreas clave como:
- Fundamentos de corriente eléctrica, voltaje y resistencia.
- Identificación de conductores (cables), cajas e interruptores.
- Conexión de tomacorrientes e instalación de luminarias y tableros.
- Estrictos estándares de seguridad y calidad en el trabajo.
Al concluir el taller, los egresados recibieron una certificación oficial otorgada por Sencico. Este documento no solo respalda sus conocimientos, sino que los faculta legalmente para postular a empleos formales o emprender sus propios negocios de manera independiente.
Un giro hacia la igualdad de oportunidades
El impacto de este taller es especialmente significativo en Parcona, un distrito donde existen 634 hogares afiliados al programa Juntos y donde la gran mayoría está liderada por madres solas.
La alta participación femenina en este curso técnico evidencia un cambio de mentalidad y un firme avance hacia la igualdad de oportunidades en la región. Con estas nuevas herramientas técnicas, las participantes no solo adquieren la capacidad de resolver emergencias en sus propios hogares, sino que obtienen una fuente directa de ingresos para asegurar el bienestar de sus familias.
Desde la gestión del Midis, se ha reafirmado el compromiso de seguir replicando este tipo de capacitaciones productivas. El objetivo es claro: ir más allá del apoyo económico temporal y dotar a las mujeres de las capacidades necesarias para insertarse con éxito en el mercado laboral competitivo.

